Establece una rutina
- Crea una rutina de buenas noches que incluya actividades relajantes, como leer un libro o contar una historia.
- Esto ayudará a tus hijos a asociar las buenas noches con un momento tranquilo y de preparación para dormir.
- Repite el mismo orden cada noche para educar el hábito con claridad y previsibilidad.