Simplifica el proceso
- Elige ropa que sea fácil de poner y quitar, como prendas con botones grandes o con velcro en lugar de cordones.
- Esto hará que sea más fácil para tus hijos aprender a vestirse por sí mismos.
Usa estas ideas como guía. Lo importante es la constancia y el refuerzo positivo.
Recuerda que enseñar a tus hijos a vestirse solos es un proceso gradual que requiere paciencia y práctica. Con tu guía y apoyo, eventualmente serán capaces de hacerlo de forma independiente, lo que fortalecerá su sentido de logro y autoestima.
Depende de la edad y del punto de partida, pero la constancia durante 2–3 semanas suele marcar una gran diferencia.
No pasa nada. Evita castigos y vuelve al plan al día siguiente. Lo importante es reforzar los pequeños avances.